sábado, 13 de agosto de 2016

La verdadera utilidad del inglés



Hace apenas cinco años que aprendí a defenderme en inglés, y aún recuerdo muy bien cómo me sentía antes. De niña siempre detesté la asignatura, y es que, aunque parezca inverosímil, me parecía completamente inútil. Pero no me toméis por ignorante y miradlo con perspectiva; en una ciudad provinciana como Cuenca, en un país que dobla las películas y las series y en un sistema educativo que lo único que hace es obligarte a memorizar tres columnas de verbos irregulares, el único incentivo del inglés es traducir letras de canciones. Y a mi siempre me gustó la música en castellano.

Y a pesar de ello, la mayoría de los españoles hemos tenido siempre esa “asignatura pendiente” acechándonos desde un rincón de nuestra mente, esperando el momento oportuno para “¡zás!”, atacarnos y hacernos sentir avergonzados y acomplejados.
Y es que desde el colegio nos insisten en que el inglés es muy importante: es la puerta a un trabajo mejor. Es el idioma de los negocios y de la ciencia. Tu futuro será mejor si aprendes inglés. Pero se quedan muy cortos. Esos argumentos suponen tan sólo una ínfima parte de los motivos por los que es increíblemente útil aprender inglés, y además se olvidan de lo más importante.

Puede no ser imprescindible para viajar, pero sin duda enriquecerá de forma notable cualquier experiencia. Hará posible que disfrutes de actuaciones, cursos y visitas guiadas que no suelen ofrecerse en otros idiomas (todavía recuerdo mi decepción en Disneyland París cuando tenía once años porque no entendía nada). Probablemente te evite comer coles, pene de buey y demás cosas repugnantes (aunque en esto el idioma de Shakespeare tampoco es una garantía…) Lo más importante es que saber inglés te permite conocer gente de cualquier parte del planeta. Hace posible que, vayas donde vayas, siempre encuentres un grupo de amigos con los que charlar, viajar, jugar a las cartas, flirtear… Y si bien cada lengua es una maravillosa y única puerta de entrada en una cultura diferente, el inglés es una especie de llave maestra que te permite asomarte a la mayoría de ellas.



¿Y cual es el secreto para aprender inglés? ¡Pues hablarlo! Hablarlo sin miedo y sin vergüenza. Hablarlo mal, cometer errores, hablarlo con acento… porque es la única forma de mejorar, y porque además, ese es el verdadero inglés. El del mundo. Se trata del idioma más hablado como segunda lengua, y por tanto la mayoría de sus hablantes tienen su acento, sus problemas con la gramática y sus dificultades de pronunciación. Pero eso no impide el principal objetivo de una lengua: comunicarse

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